Desde conceptos de cultura, arte y la conciencia de la gente al respecto de lo social, hasta la dominación extraterrestre a base de succión energética en concentraciones religiosas o masivas, fueron los tópicos que fluyeron en la conversación con el artista.
Lo que van a decir (algunos) es: esos pinches marigüanos no saben de lo que hablan, dicen puras pendejadas...
Y es que, bajo esta visión de las cosas, el concepto central del arte está enfocado en hacer revelaciones, en retar y provocar conciencia social. Mientras cinco o diez puedan entender… dice Gilo Da’ Pinche, pintor, escultor, grabador, artista, en lo alto del Salón Calavera (Tacuba 64, centro histórico, D.F.), epicentro de cultura rastafari, muralismo, música reggae, dub y películas, además, claro, de ser negocio de Dionisos.
Al observar los muros, se ve de lo que habla. Estamos en la terraza, en donde están pintados varios personajes huesudos, en una especie de tertulia, con un violín, una guitarra, un pandero, mientras que, en el otro extremo de la pared, una calavera con uniforme militar conspira junto con Papito I, una calaca mitrada.
En el fondo, alrededor de la puerta por donde llegamos, se lee “Vive y Deja Morir”, al estilo iconográfico de Guns n’ Roses, en su cover a la canción del mismo nombre, que compuso Paul McCartney.
Es así como se puede identificar al verdadero arte: cuando lo entiende cualquier ser humano por la emoción que éste provoca (o como se dice en el ámbito academicista: cuando hay experiencia estética).
…Es contracultural el pedo… Hay que tener otra visión… Tienes que atacar el ‘establishment’…
Ser artista implica la conquista de la libertad para serlo. Es retar al que mira a ser y a observarse desde otras perspectivas; es hacer conciencia y activarse en contra de aquello que nos daña y que en ocasiones preferimos negar o desdeñar, como la corrupción política o el empoderamiento del narcotráfico: ni soy político, ni siembro el narco… Hay círculos, mafias… A mí me afecta…
Los zombies de relleno
También hablamos de los zombies de relleno: Los zombies son gente de sistema… Su lana, su torta…
Los zombies son autómatas, gente que ha decidido cumplir un papel en el teatro de la vida y hacer que el mundo funcione, sin importarle que funcione mal. Son quienes hacen que siga trabajando el aparato social mientras ellos no se vean afectados por él y no merme su estatus; los que están dispuestos al sacrificio de su voluntad e identidad, a costa de la sobrevivencia y los privilegios de comidas regulares, servicios médicos, vacaciones con sueldo y una vida entera dedicada a que todo siga pasando “mientras no me pase a mí”.
Para cambiar esto tienes que hacer tu propia lucha…Primero tienes que sopesar tu nivel de conciencia, dice Gilo. Pienso en todo lo que hay por hacer y que todos esperamos que alguien haga, ¿pero quién, si los que decimos tener conciencia de lo que pasa no lo hacemos? Si los que se supone miran más allá, los que sienten más allá, son los artistas, y no muestran sus misterios para ser descubiertos ¿entonces quién lo hará?
FX: ¿Qué se necesita para que surja esta conciencia? ¿Para que aquellos que la tienen hagan algo en esta transformación —y si la masa está condenada a serlo, cómo alimentar esperanzas al respecto—?
GDP: Se necesita hacer la Revolución Cultural… Necesitamos desarrollar nuestra rebeldía…
Academicistas y revolucionarios
En México, muchos artistas nunca llegan a realizar sus cosas… No se ha hecho la Revolución Cultural, refiere Gilo, ya con un vaso de neutle entre las manos.
Debido a sus faltas por omisión, Da’ Pinche condena a los artistas oficiales: ¡El pedo está en la Academia!.. No salen de dar vueltas en el mismo círculo… Son los artistas oficiales…No hay espacios, el sistema los tiene cubiertos con su propia gente… Muchos andan bañados de mexicaneidad… hay mucho pseudoartista…
Coincidimos en que hay muchas exposiciones que se precian de ser arte moderno o contemporáneo y tan sólo son repeticiones disfrazadas con algo de maquillaje intelectual, espectáculo anfibiológico de “semánticas gastadas” —como ya les llamó Rockdrigo González—, vacíos conceptuales engranados en el sistema y jaladas audiovisuales de aspiración apantallante y sin chiste, en general.
Cuando tú creas, es el principio de una felicidad… Es decir ‘yo lo hice’…
Los artistas independientes en México —a diferencia de los que ganan un sueldo o son patrocinados por el Estado y ajustan sus contenidos a satisfacción del discurso oficial— se encuentran en desventaja, en comparación con los de otros países, ya que en esta geografía son más bien considerados como parias olvidados que no nos quisimos vender al sistema…
La visión del arte
Es así que el arte está representado en miles de objetos a los que les damos uso, dice el también escultor; es una irrupción en lo cotidiano y al mismo tiempo se alimenta de éste.
El arte puede ser un objeto de nuestro entorno, entendido de otra manera y, a la vez, un vehículo con el cual rebasemos nuestras circunstancias y atavismos. De esta manera podemos llegar a empatarnos con algo de lo que sienten y piensan los otros… Los efectos del arte están relacionados con el poder entender-nos.
Gilo Da’ Pinche da su opinión al respecto de todo esto por el hecho de que es artista, dice. Simplemente por existir… Dar mi versión… También se siente orgulloso de tener esta idea de arte social y de hacer enojar a los artistas jóvenes, de Academia —a las nuevas Fridas Kahlo y a los nuevos Diegos Rivera, como les llama a los repetidores y repetidoras, mercenarios y mercenarias, no creadores y no creadoras, que abundan en las escuelas—.
En esos momentos, con la tarde en picada, es innegable que la presencia y el poder del arte son catárticos. Allí, entre calacas y zombis, símbolos de la decadencia y la muerte, también se encuentran semillas de pensamiento, creación de sentidos, prefiguración de ideas, revelaciones. Entonces toma sentido una frase suelta de Gilo, que hasta ahora me es diáfana: La revelación es la contra de la misma visión...
Fotos: Fernando Arenas
Muralista: Gilo Da' Pinche



